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Pablos Iglesias en una comparecencia de 'Podemos'.

Una de las mayores sorpresas de las últimas Elecciones al Parlamento Europeo en España han sido los espectaculares resultados de ‘Podemos’, un partido nacido hace apenas tres meses. Con sus 1.214.000 votos, han conseguido cinco eurodiputados, situándose como cuarta fuerza con más sufragios del Estado español. En comunidades autónomas como Madrid y Asturias, incluso han logrado adelantar a Izquierda Unida (IU), colocándose en tercera posición.

Su cabeza de lista, Pablo Iglesias, es el principal atractivo de esta formación joven y de izquierdas. Profesor de la Universidad Complutense de Madrid, Iglesias no sólo tiene una sólida formación en ciencia y pensamiento político, también ha demostrado astucia en campos como el marketing y la estrategia política. Nuevo mesías de la izquierda para algunos y radical antisistema para otros, éstas son algunas de las claves de su éxito desde el punto de vista de la comunicación:

-Contexto de crisis económica: no por evidente debemos obviarlo. La profunda crisis económica que sufre España es terreno abonado para el surgimiento de partidos menos moderados. Ha ocurrido en el resto de países de la Unión Europea y ha sucedido así en otros momentos de depresión económica como el Periodo de Entreguerras. De hecho, el discurso de ‘Podemos’ se centra casi exclusivamente en los efectos y los problemas generados por la crisis.

-Tendencia de rechazo al bipartidismo: la crisis económica ha provocado en España un creciente rechazo a la política y una crisis de legitimidad de muchas instituciones. ‘Podemos’ tenía a su favor una tendencia contra el bipartidismo y favorable a fuerzas minoritarias como IU o a nuevas alternativas como Unión, Progreso y Democracia (UPyD) y Ciudadanos (Cs). A esto hay que sumar que las Elecciones Europeas siempre son más propicias para que los ciudadanos castiguen a los grandes partidos y expresen su sentimiento de protesta, quizás porque tradicionalmente las han percibido como menos importantes que otras convocatorias.

-Liderazgo carismático: uno puede sentir rechazo por sus ideas o incluso sentir antipatía por un candidato que, para muchos, tiene marcados rasgos narcisistas de personalidad. Lo que está fuera de toda duda es la capacidad de liderazgo de Pablo Iglesias. Para sus seguidores atesora mucho carisma. Esté blog se está centrando, en gran medida, en analizar el concepto de liderazgo en la política. Tras mucho reflexionar, estoy convencido de que el éxito y el fracaso de muchas opciones políticas que existen en España dependen en gran medida del líder que las represente. Prueba clara del peso de Iglesias en ‘Podemos’ es que el logotipo que aparecía el pasado domingo en las papeletas es simplemente una fotografía de su cara.

Papeleta de Podemos

-Apoyo mediático: ni quiero ser simplista, ni minimizar los aciertos que esta formación haya podido tener en cuanto a estrategia. Pero aún sigo pensando que la televisión es el medio por excelencia, y que su influencia sigue siendo hoy por hoy mucho mayor que la que tienen las redes sociales. Sin la presencia de Pablo Iglesias en tantas tertulias televisivas, ‘Podemos’ no hubiera logrado apenas nada. Los españoles se dejan influir sobremanera por lo que ven en la televisión y por lo que oyen en la infinidad de tertulias políticas que existen en los medios de comunicación de masas. Iglesias está omnipresente en ellas, en canales de izquierda y de derechas. En su triunfo también está siendo vital la amplia cobertura y el buen trato que le está dispensando La Sexta.

-Buena presencia en redes sociales: la preponderancia de la televisión no quiere decir que otros medios no tengan su relevancia. En esta bitácora llevamos más de un año insistiendo en el creciente valor que en política están adquiriendo las redes sociales e Internet en general. Como era de esperar en un movimiento formado sobre todo por gente joven, ‘Podemos’ está haciendo un uso intensivo de los medios digitales: página web, tienda on line, redes sociales, etcétera. No olvidemos que Pablo Iglesias tiene cuenta en Twitter desde 2010. Es uno de los candidatos españoles con más seguidores.

-Brillante dialéctica: dejemos de lado la adhesión o el rechazo que nos susciten sus ideas. Pablo Iglesias es bueno debatiendo. Si lo llaman desde tantas televisiones es porque sabe confrontar ideas. Conoce los códigos a los que está acostumbrada la audiencia y la dinámica que siguen estos shows mediáticos. Como orador lo conocemos menos, aunque, por el momento, se está defendiendo bien.

-Imagen de frescura: realmente, el ideario de ‘Podemos’ no es muy diferente al de otros movimientos de izquierdas de Europa. De hecho, barajó la posibilidad de presentarse con IU, una puerta que sus dirigentes aún no han cerrado. La mayoría de los referentes intelectuales preferidos por Pablo Iglesias son clásicos. Los temas que más trata en el programa de televisión que presenta, cuando no son actuales, hunden sus raíces en la Guerra Fría. Aun así, ‘Podemos’ ha sabido transmitir una imagen de frescura. Frente a algunos dirigentes de IU, Iglesias y sus allegados no transmiten ni ranciedad, ni pertenencia al establishment entre los ciudadanos críticos con el actual régimen constitucional. El logotipo, los colores, la juventud de los candidatos o su forma de vestir ayudan a que sean percibidos más como simpatizantes del Movimiento 15M que como políticos profesionales. En esta frescura de la que estamos hablando, el lenguaje es también clave. A veces hablan de lo mismo que IU, pero para los electores suenan distinto.

-Lenguaje claro: en relación tanto al punto anterior, como al del contexto económico, cabe señalar que ‘Podemos’ utiliza un lenguaje muy claro y directo. Son entendidos de forma nítida, y esto genera apoyos y repulsas por doquier. Los mensajes de ‘Podemos’ están centrados en problemas cotidianos de los ciudadanos que más sufren la crisis económica. Su lenguaje es el de la crisis: desahucios, recortes, etc. En muchos casos, la candidatura de Pablo Iglesias ha querido centrarse en problemas muy específicos y en soluciones concretas, aunque muchas personas piensen que éstas no sean tan fáciles de aplicar.

-Un relato sencillo: siguiendo con el mismo tema, hay que reconocer que Iglesias y su equipo han hecho uso con eficacia del storytelling. ‘Podemos’ ha diseñado un relato atractivo y fácil de digerir para parte de la ciudadanía española. En sus comparecencias públicas, sus portavoces procuran ceñirse siempre a este relato y a los principales mensajes que lo vertebran. En resumen, para ‘Podemos’ la actual situación económica “es más una estafa que una crisis”. En este movimiento opinan que “los políticos de la casta han roto su contrato con los ciudadanos y han puesto las instituciones al servicio de poderes económicos que no son elegidos por nadie”.

-Uso del enmarcado: terminando con el tema del lenguaje, es de destacar igualmente el uso del framing, encuadre o enmarcado. Como dijo José Saramago, “las palabras no son inocentes”. Ya sabemos la diferente repercusión que puede tener la utilización de términos como “interrupción del embarazo” o “aborto”, aunque vengan a significar lo mismo. ‘Podemos’ se ha esforzado en acuñar términos propios, que son característicos de ese lenguaje de la crisis al que hicimos referencia anteriormente. Entre ellas resalto “exiliado económico” (emigrante), “puertas giratorias” (conexión entre los consejos de ministros y los consejos de administración de las grandes empresas) y, en especial “casta” (en referencia a la, según ellos, casta política privilegiada que ha entregado el poder a una élite económica minoritaria). Sus representantes se esfuerzan por tener un lenguaje propio que conecte con su potencial electorado. En la misma línea, evitan encuadrarse en conceptos estigmatizados, como “antisistema” o “radical”.

Para terminar, les recomiendo otro análisis sobre la imagen y la comunicación de Pablo Iglesias: el de mi amigo Álvaro Mohorte en su blog ‘Habla por ti’ y en el periódico digital ‘Valencia Plaza’.