Etiquetas

, , , , , , , ,

Pablo Iglsias en 'El Objetivo'

Pablo Iglesias, el político más de moda del año en España, despierta los sentimientos más antagónicos entre la ciudadanía. En lo que hay consenso, es en que es un brillante comunicador. También hay cierto acuerdo en que el flamante secretario general de ‘Podemos’ no tuvo su mejor actuación en la entrevista que Ana Pastor le realizó hace unos días en ‘El Objetivo’. Hay quien piensa que fue digna de enseñar en las facultades de Periodismo, hay quien piensa que sus entrevistas son interrogatorios sesgados y maleducados.

En lo que respecta al balance, hay quien piensa que Pastor desmontó el mito de Iglesias. Otros que éste logró al menos “salir vivo” de la entrevista y que eso ya es un mérito. Dejando a un lado los matices, yo insisto en que hay una mayoría de telespectadores que coincidimos en que no fue su mejor noche televisiva. El propio Iglesias reconocía esa misma noche en su cuenta de Twitter: “Una de las entrevistas más difíciles que me han hecho nunca. Es una motivación para trabajar más duro y mejorar. Gracias “. 

Los motivos que se esgrimen, por supuesto, también son variados. Hay quien simplemente está convencido de que las propuestas de ‘Podemos’ son insostenibles, de manera que era cuestión de tiempo que su líder quedara en evidencia en cuanto un periodista le pidiera concreción. Otros analistas aluden a la falta de tiempo para preparar un programa que se emitió justo el día en que fue elegido secretario general de su partido. Pero en este blog, lógicamente, nos interesamos por la comunicación y la estrategia. El consultor César Calderón, por ejemplo, opina que Iglesias es un buen debater, pero que flaquea en las entrevistas. Supongo que se refiere a las agresivas, porque, habitualmente, no sale mal parado de ellas. La que le hizo Pepa Bueno, al día siguiente en La SER, es un ejemplo. Incluso se podría concluir que salió airoso de su reciente envite en el chéster de Risto Mejide, quien siempre trata de poner contra las cuerdas a los políticos con los que conversa.

La hipótesis que a mí me gustaría dejar en el aire es: ¿y si Pablo Iglesias simplemente se equivocó de estrategia? ¿Y si no esperaba tanta dureza de la entrevistadora? Recordemos que la primera entrevista a la que le sometió Pastor en ‘El Objetivo’ fue bastante benigna. En esta última, el líder de ‘Podemos’ trató sin éxito de ser amable y empatizar con ella. Quizás lo más acertado para Pablo hubiera sido llevar la entrevista a su terreno: la confrontación, convirtiendo el interrogatorio en un debate. De hecho, los mejores momentos de Iglesias son aquellos en los que se enfrenta a la presentadora. Las experiencias de Wert, Le Pen e incluso Aguirre revelan que no rehuyendo al combate dialéctico con Pastor se pueden lograr buenos -o al menos aceptables- resultados.

¿Le cogió por sorpresa la hostilidad de la periodista a Iglesias? ¿No se preparó bien la entrevista memorizando cifras y datos económicos? A lo mejor no se decidió a pasar a la ofensiva pensando a largo plazo: ahora le interesa transmitir moderación y no convertir a ‘La Sexta’ en un enemigo.

Fuente de imagen: La Sexta.

Fuente del vídeo: Daily Motion

Anuncios